Puzznic: La clave es la lógica

0
241
Puzznic: La clave es la lógica 5

Puzznic fue desarrollado por Taito en 1989, siendo su primer destino el de los salones recreativos. La desarrolladora japonesa había arrasado años atrás con juegos de concepción muy sencilla pero terriblemente adictiva, como dan fe Space Invaders o Bubble Bobble.  La versión de NES llegó a América en 1990 y a Europa un año después de manos de la propia Taito.

El juego apareció en versiones:   

Como Puzznic obviamente adolece de cualquier atisbo de argumento, vamos a pasar directamente al cómo se juega. Se nos presentan una serie de niveles en los que hay desperdigados por todo el entorno de juego una serie de pequeños cubos con distintas figuras en su interior: cuadrado, círculo, pirámide, cruz, etcétera.

El objetivo es hacer que los cubos que contengan el mismo símbolo entren en contacto y se desintegren hasta que el escenario quede totalmente vacío, para lo cual moveremos un cursor que puede enganchar las piezas y arrastrarlas horizontalmente. ¿Suena fácil?, pues no lo es.

Análisis Puzznic

Puzznic: La clave es la lógica 1El planteamiento es simple hasta el infinito, y el juego no suma apenas ningún elemento especial que cambie puntualmente las reglas o reinvente el sistema. Puzznic no los necesita para que sus 160 niveles planteen continuamente nuevas dificultades al jugador.

Puzznic compensa la ausencia de elementos novedosos y fases de bonus con algo de lo más interesante. Y es que si pensabais que esto acababa aquí estabais muy equivocados. El juego de Taito tiene un modo extra que no es moco de pavo: Gravnic.

En Gravnic las reglas son totalmente distintas: tendremos una disposición de gemas en un entorno de bloques fijos y sueltos en el que podremos controlar la gravedad a nuestro antojo. Con las flechas situadas en la interfaz del lado izquierdo obligaremos a todos los elementos móviles a “caerse” en dicha dirección, y tendremos que aprovechar el factor de forma de los escenarios para poner en contacto las gemas del mismo color y que desaparezcan de igual forma que en el modo principal.

Por supuesto, el número de cambios de gravedad que podemos realizar está muy limitado y en su buena utilización está la clave de la victoria. Gravnic es un modo secundario, pero contiene la nada desdeñable cantidad de 80 niveles, además de eliminar el fatigoso cronómetro.

Podría decirse que Puzznic es un juego pobre visualmente. Su interfaz se mantiene siempre en la franja negra de la zona izquierda y el área de juego se encuentra superpuesta a un muro de ladrillos tras el cual se encontraban las chicas en la versión arcade (aquí se quedan emparedadas para siempre).

Conclusión

Puzznic hará las delicias de aquellos que disfrutan olfateando por viejos catálogos algún juego de puzles que echarse a la boca. Aunque tiene aspectos accesorios un poco innecesarios, acierta y brilla en lo más importante: duración y desafío.

La rampa de aprendizaje es perfecta y con 160 niveles tendremos para dar de comer a las neuronas durante unos cuantos días. Además, incluye el modo Gravnic, un añadido excelente que aporta más valor al cartucho.

Puzznic podría plantarle cara a cualquier juego de puzles de la NES y salir muy bien parado, e incluso a  juegos de generaciones posteriores. El puzle puro para los que buscan puzles puros.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here